Porteo ergonómico

Portabebés ergonómico

A la hora de adquirir un portabebés, lo más importante es que cumpla los siguientes requisitos:

  • Que la posición del bebé sea la correcta: piernas formando una M (en ranita, con las rodillas más altas que el culete y la pelvis basculada para que el bebé esté “sentado” y no “colgado”) y espalda formando una C (curvada, no recta).
  • Que se pueda ajustar al bebé de manera que quede bien pegadito al cuerpo del/a porteador/a (es decir, que si te agachas, el bebé no se despegue prácticamente de tu cuerpo).
  • Que el bebé quede suficientemente alto (que puedas siempre que quieras darle un besito sin tener que agacharte) de manera que el peso se reparta bien sobre tus caderas y no cargues las lumbares.
  • Las tiras de los hombros deben ser anchas para que el peso se reparta bien por tu espalda y no te duela.
  • Las tiras de los hombros no deben quedar cerca del cuello, deben poder colocarse encima de los hombros o entre el cuello y el hombro para que no se cargue la zona del cuello.
Porteo ergonómico

Porteo ergonómico

Cuando un portabebés cumple estos requisitos se dice que es ERGONÓMICO, tanto desde el punto de vista de la ergonomía del bebé como del porteador.

A veces nos encontramos con mochilas que, aunque a veces se autodenominen “ergonómicas” no lo son, ya que no cumplen los requisitos arriba mencionados, son las llamadas popularmente “colgonas”. En ellas los niños van literalmente “colgados” con la espalda recta (no redondita) y las piernas estiradas, la postura “en ranita” aquí no es factible y la cadera adquiere una postura no fisiológica, resultando crítica sobre todo en los primeros cuatro meses. Una posición estirada significa que la cabeza del fémur no encaja centrada en el acetábulo, lo que puede producir malformaciones. Además, el peso del bebé recae sobre sus genitales y no sobre su culete, lo que no es lo adecuado (sobre todo en los niños).

Mochilas no ergonómicas: colgonas

La posición correcta: postura “en ranita”

En un portabebés ergonómico las piernas del bebé están abiertas abrazándote la cintura con ellas, la cadera del bebé debe quedar flexionada y las rodillas a una altura ligeramente superior a las nalgas, haciendo que la cabeza del fémur quede bien encajada dentro del acetábulo de la cadera y en la posición fisiológica correcta. La pelvis está basculada y el bebé está “sentado”. Esta postura de porteo es la más adecuada, es la posición que de forma natural adoptan los bebés para proteger la formación de su cadera y previene problemas posteriores en la articulación. Además ayuda a solucionar problemas leves de displasia de cadera.

Cuando se trata de un recién nacido o incluso de un bebé prematuro, a veces nos da “apuro” abrirle las piernas para adoptar esta posición. Lo que debemos hacer en este caso es subirle las rodillitas y bascular la pelvis formando una eme con sus piernas y con la espalda curva, de forma que el bebé esté sentado aunque sus piernas no queden abiertas. Realmente esta posición es la que los bebés adoptan por sí mismos naturalmente cuando les pones en tu regazo.

Por otro lado, los bebés deben colocarse pegados al pecho del porteador, nunca deben ser colocados mirando hacia delante (“cara a la marcha”). Esta postura no es adecuada aunque la veamos en algunos tipos de las mochilas “colgonas” debido a que obliga a curvar la espalda del bebé en sentido contrario al fisiológico y lo deja expuesto a excesivos estímulos directos, sin posibilidad de refugio. Si el bebé se sienta mirando hacia fuera en el portabebés, los tirantes echan sus hombros hacia atrás, provocando una postura demasiado erguida. En el peor de los casos, esta postura, en combinación con la posición estirada de la articulación de la cadera, fuerza la lordosis o curvatura lumbar. Además es incómodo también para el portador, ya que el bebé tiende por la forma de su columna a separar su cuerpo de quien lo lleva lo que desplaza el eje de gravedad de este último, obligándole a modificar su postura correcta con las consiguientes molestias de hombros y espalda y sobrecarga del suelo pélvico. Es decir, esta postura “cara a la marcha” no es ergonómica ni para el niño ni para el/la porteador/a. Más información en redcanguro.

Porteo ergonómico: postura "en ranita"

Porteo ergonómico: postura “en ranita”

Una vez que el bebé pesa más de 8 kg podremos también llevarlo a la espalda (como si de una mochila convencional se tratase) adoptando la misma posición en ranita, es decir, sentado sobre su culete y abrazando con sus piernas la cintura del/a porteador/a. Y a partir de los 6 kg (o cuando sujete la cabeza) algunos portabebés ergonómicos como la mochila manduca te permiten también sentar al bebé en tu cadera lateralmente adoptando siempre la misma posición.

Mochila ergonómica a la espalda

Mochila ergonómica a la espalda

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1 comment for “Porteo ergonómico

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